México incrementará las medidas de seguridad en zonas arqueológicas y destinos turísticos tras el ataque registrado en Teotihuacán, donde murió un turista canadiense.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este martes que instruyó a los secretarios de Seguridad y Cultura para reforzar la protección en estos espacios con apoyo de la Guardia Nacional.
«Nunca habíamos visto algo así en México; es la primera vez que sucede», declaró la mandataria durante su conferencia matutina.
El atacante fue identificado como Julio César Jasso, de 27 años, quien disparó desde lo alto de la pirámide principal del sitio arqueológico. Las autoridades confirmaron que actuó solo y no tenía vínculos con el crimen organizado.
Según la investigación, Jasso planeó el ataque desde hoteles cercanos a Teotihuacán. Portaba su credencial de elector, un teléfono analógico y material relacionado con tiroteos masivos en Estados Unidos.
Las autoridades señalaron que el responsable presentaba indicios de problemas psicológicos y estaba influenciado por incidentes violentos ocurridos en el extranjero.
La Guardia Nacional localizó al agresor en cuestión de minutos y le disparó en la pierna. Tras resultar herido, el atacante se quitó la vida, según informó el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
El saldo del ataque incluye 13 personas heridas: siete por impactos de bala y seis por caídas durante la evacuación. La mayoría ya recibió el alta médica.
Teotihuacán es el segundo sitio arqueológico más visitado de México, con más de 1.6 millones de visitantes en 2024. Este incidente genera preocupación a menos de dos meses de que el país reciba a millones de turistas por el Mundial de Fútbol 2026.
Las nuevas medidas incluirán controles preventivos en las entradas de los sitios turísticos, mayor vigilancia y presencia permanente de elementos de seguridad. El objetivo es garantizar que tanto visitantes nacionales como extranjeros puedan disfrutar del patrimonio cultural mexicano con tranquilidad.