El movimiento «Soy Papá, no Criminal» realizará esta tarde una movilización pacífica en Casa Jalisco para manifestarse en contra de la Ley Vicaria, que aplica tanto en Jalisco como a nivel nacional.
Según el abogado y activista Rodolfo Ruiz, los participantes llevarán a cabo una «huelga sin hambre» para visibilizar casos donde consideran que esta ley no debería beneficiar automáticamente a las madres en disputas de custodia.
La Ley Vicaria en Jalisco, respaldada por criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, establece que en casos de separación las madres tienen prioridad en la custodia de los hijos. Sin embargo, este frente argumenta que existen situaciones donde esta regla no debería aplicarse de manera automática.
Como parte de las actividades, este martes el movimiento organizó un foro donde se expusieron diversos casos que, desde su perspectiva, demuestran que «la madre no siempre tiene la razón».
Uno de los casos presentados es el de Elisa Celis, quien paradójicamente es promotora del Frente Nacional contra la Violencia Vicaria. Celis ha enfrentado más de 350 procesos judiciales en seis años intentando recuperar la custodia de su hijo Patricio.
Su otro hijo, Marcelo, ya alcanzó la mayoría de edad y decidió no mantener contacto con ella. Según Rodolfo Ruiz, ambos hijos han manifestado públicamente en diversas ocasiones que no desean estar con su madre.
El abogado señaló que existen denuncias por presunta violencia ejercida por Elisa contra sus hijos, información que fue abordada durante el foro del martes.
«Justo esta clase de casos es la que demuestra que esta ley no beneficia a todas y todos, sino que, por el contrario, también violenta a hombres padres de familia», afirmó Ruiz.
El frente también destacó los vacíos legales de la Ley Vicaria, que según ellos solo considera como víctimas a las mujeres madres y como violentadores a los hombres padres, cuando debería ser equitativa para ambas partes.
Los manifestantes argumentan que si bien no en todos los casos los hombres son violentos, tampoco en todas las situaciones las mujeres son víctimas, por lo que piden una revisión de la legislación actual.
La movilización pacífica busca llamar la atención de las autoridades sobre la necesidad de evaluar cada caso de manera individual antes de otorgar custodias de manera automática.