Guadalajara celebra el Día de Muertos con el Festival de las Almas

Este domingo 1 de noviembre, el Centro Histórico de Guadalajara se vistió de gala para celebrar a los difuntos durante el Festival de las Almas. Las calles de la ciudad se llenaron de color, música y tradición en una jornada dedicada al recuerdo de quienes ya no están.

Desde la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres hasta la Plaza Guadalajara, el Paseo Alcalde se transformó en un espacio ceremonial. Fotografías antiguas, algunas desteñidas por el tiempo, descansaban entre veladoras, pan de muerto y flores de cempasúchil que decoraban los altares instalados a lo largo del recorrido.

Los retratos en blanco y negro mostraban rostros de personas que alguna vez caminaron por esas mismas calles. Familias enteras recorrían los altares, deteniéndose para observar las ofrendas que mantienen viva una de las tradiciones más importantes de México.

La fuente de Plaza Guadalajara también se convirtió en un altar monumental. Los arreglos florales y las fotografías formaban parte de un recorrido que se extendía por todo el Paseo Alcalde, donde los cempasúchiles parecían multiplicarse en cada esquina.

El papel picado cruzaba de árbol en árbol, suspendido sobre las cabezas de los visitantes. Sus colores se mezclaban con el naranja intenso de las flores, creando una atmósfera festiva que contrastaba con el carácter solemne de la celebración.

La música y la danza fueron protagonistas de la tarde. En los alrededores de la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres se presentaron grupos de baile folklórico, bandas musicales y una orquesta, todas con acceso gratuito para el público.

Las actividades forman parte del Festival de las Almas, que en Guadalajara lleva por nombre «El Espíritu del Charro». La celebración estatal se desarrolla del 27 de octubre al 13 de noviembre, con una amplia programación cultural en distintos puntos de la ciudad.

Al caer la noche, la celebración tomó un nuevo matiz con proyecciones de videomapping sobre la fachada de la Catedral Metropolitana. Las luces y colores añadieron un toque contemporáneo a esta tradición centenaria.

La Glorieta de la Minerva también se sumó a los festejos con proyecciones especiales sobre su emblemática fuente. La tecnología se fusionó con la tradición para crear un espectáculo visual único.

Los panteones históricos de la ciudad también participaron en las actividades. En Mezquitán se realizaron recorridos teatralizados y el encendido de altares y mausoleos, mientras que el Panteón de Belén abrió sus espacios para que las familias pudieran honrar a sus difuntos.

La celebración demostró que el Día de Muertos en Guadalajara es una fiesta llena de vida, donde el recuerdo se mezcla con la alegría y la tradición se mantiene vigente.

Fuente: https://www.informador.mx/jalisco/festival-de-las-almas-guadalajara-convierte-sus-calles-en-una-fiesta-para-los-muertos-20261101-0090.html