Puerto Vallarta volvió a rifarse en grande con la séptima edición de su maratón, reuniendo a más de 3 mil corredores de 24 países en una ruta renovada que arrancó en los icónicos Arcos del Malecón. El evento, impulsado por el Gobierno de Jalisco, dejó claro que el destino no solo es playa y fiesta, sino también un punto clave para el turismo deportivo a nivel internacional. Con el respaldo de World Athletics y la AIMS, la competencia permitió a muchos atletas buscar su pase a carreras top como el Maratón de Boston.
En la prueba reina de 42 kilómetros, los mexicanos se pusieron las pilas y dominaron el podio. Rubén Chávez se llevó el oro en la rama varonil, mientras que Micaela Rayo hizo lo propio en la femenil. También hubo talento internacional destacando, pero la bandera mexicana ondeó fuerte en esta edición. Además, el Medio Maratón no se quedó atrás, con Jorge Alberto Moreno Cortez y Brenda Jazmín Martínez Rodríguez llevándose los primeros lugares.







El evento no solo fue deporte, también fue vitrina turística. La ruta pasó por spots clave como Marina Vallarta y la zona del aeropuerto, mostrando lo mejor del destino. Con un operativo bien armado —ambulancias, paramédicos y voluntarios al tiro—, la organización dejó buen sabor de boca. Y esto no para aquí: en diciembre regresa el Medio Maratón y en abril del próximo año, la octava edición promete venir aún más perrona.