Guadalajara, la segunda ciudad más grande de México, vive una crisis de agua potable que ha transformado la vida diaria de miles de familias en su zona metropolitana.
Abrir la llave se ha convertido en un acto de incertidumbre para los habitantes de la ciudad. Muchos colocan un vaso para revisar primero el aspecto del agua antes de usarla, mientras otros observan el chorro esperando señales de que sea segura.
El problema no es solo la escasez. En muchas ocasiones, el agua sale turbia o con mal olor, lo que obliga a los residentes a cerrar la llave de inmediato y buscar alternativas.
El Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) enfrenta señalamientos por un servicio irregular que alterna entre días sin suministro y otros donde la calidad del agua genera desconfianza.
Familias como la de Lucía González han tenido que ajustar su economía para comprar garrafones de agua embotellada. Ya no solo la usan para beber, sino también para lavar trastes, preparar alimentos y tareas básicas de limpieza.
En barrios históricos como Analco, los vecinos deben decidir constantemente si se atreven o no a usar el agua que llega por las tuberías. Las casas se han convertido en pequeñas estaciones de abastecimiento con cubetas, recipientes y botellas acumuladas.
La conversación entre vecinos ahora comienza siempre igual: «¿Ya te cayó agua?». Después vienen las comparaciones, fotografías del agua turbia y recomendaciones para usarla con el mínimo riesgo posible.
Lety, vecina de la Colonia Jardines del Country, ha tenido que pagar tres veces por pipas para llenar su aljibe. A pesar de ello, el recibo del SIAPA llega puntualmente cada mes, cobrando un servicio que no cumple con lo esperado.
Los días 11 y 18 de octubre de 2026, la frustración salió a las calles. Ciudadanos de distintos puntos de la ciudad se manifestaron para exigir soluciones, dejando por unas horas las cubetas para ocupar el espacio público.
La crisis hídrica que las autoridades han intentado minimizar ya es parte de la rutina en Guadalajara, donde cada familia ha desarrollado sus propias estrategias para sobrevivir a un servicio básico que debería estar garantizado.
Fuente: https://udgtv.com/noticias/guadalajara-una-metropoli-con-manchas-de-agua-/335082